Con los primeros fríos reaparecen las molestias.
Sin
tratamiento, los cuadros alérgicos típicos del
otoño pueden resultar riesgosos.
Mediante un control es posible detectar el agravamiento de los
síntomas de cuadros como la rinitis o el asma. También
es importante evitar el encierro para que no se produzca un
aumento en la concentración de alergenos, como ácaros
y hongos.
La alergia es una reacción
exagerada del organismo frente a determinado estímulo
externo. Esa respuesta, que puede producirse o no dependiendo
de múltiples factores, es consecuencia de una condición
que una persona padece y vuelve a manifestarse una y otra vez.
Quienes son parte del 25% de la población que padece
alguna enfermedad alérgica de tipo respiratoria, saben
que durante los meses de invierno, las molestias reaparecen
dificultando la respiración y favoreciendo la aparición
de cuadros de congestión y gripe.
Un factor que contribuye al desarrollo de esta situación
es el frío, que afecta e irrita las vías respiratorias
modificando su funcionamiento y haciéndolas más
susceptibles a las infecciones y enfermedades virósicas.
Éstas producen cambios en la mucosa respiratoria y "activan"
el mecanismo de la alergia. Por eso, es posible que una gripe
desencadene un cuadro de asma bronquial.
Es conveniente que, al empezar el frío, los alérgicos
consulten con el especialista
"Los cambios de temperatura
son irritantes de la vía aérea. Con el frío,
los síntomas respiratorios, rinitos o asma, recrudecen
y empiezan a aparecer las virosis típicas del otoño
que complican el panorama. En la persona alérgica, esta
combinación de factores provoca una desestabilización
y hace que empiecen a aparecer los síntomas que estaban
controlados", dijo el Dr. Bernardo Ludmer, especialista
universitario en Alergia e Inmunología del Instituto
Loria - Dr. Enrique Rossi. "Otro ejemplo es el de las personas
asmáticas que empiezan a sufrir broncoespasmos, catarro,
fatiga, especialmente si están sin tratamiento. Todos
los cuadros se manejan mejor si están controlados. De
ese modo es posible manejar las complicaciones".
El Dr. Samuel Azar, médico
neumonólogo y alergólogo, jefe del Servicio de
Alergias del Hospital Argerich y director asociado de la carrera
de alergia para graduados de la UBA y la Asociación Argentina
de Alergia e Inmunología Clínica, dijo: "Los
cambios bruscos de clima desencadenan reacciones en las vías
respiratorias, especialmente en los pacientes sensibles como
los alérgicos. Si esto ocurre en época de epidemia
de virus respiratorio, el frío brusco produce una disminución
de las defensas debido a que el frío paraliza las cilias,
unos 'cepillos' que posee la mucosa de las vías aéreas,
que son los encargados de arrastrar las partículas hacia
el exterior".
Otro problema clásico del otoño es que al descender
la temperatura se cierran las ventanas, quedando los interiores
poco ventilados. Como consecuencia del encierro y la humedad,
los alergenos de interior, como los ácaros y hongos,
aumentan sus concentraciones y contribuyen a desencadenar crisis
de alergias respiratorias
Primero el diagnóstico,
luego el abordaje
El especialista debe decidir la realización de
un estudio exhaustivo de laboratorio a partir del cual será
posible determinar el estado general del sistema inmunológico
y los niveles y participación de los mecanismos de la
alergia. Asimismo, con el avance del diagnóstico por
imágenes, es posible realizar pruebas que resultan útiles
para determinar el grado de compromiso de las vías respiratorias,
y evaluar las capacidades y funciones pulmonares, ayudando a
detectar o prevenir precozmente una eventual complicación
respiratoria que pueda afectar la salud del paciente.
Una vez confirmada la alergia de la enfermedad, se realizan
los Tests de diagnóstico alergológico específicos
(Prick Test), para determinar a qué es alérgico
el paciente y qué factores ambientales le desencadenan
los síntomas, para poder implementar las medidas necesarias
para evitar el contacto con los alergenos en cuestión
y poder definir una inmunoterapia adecuada.
"El Prick Test se usa para hacer el diagnóstico
de las alergias específicas en la piel; se colocan distintos
extractos de alergenos haciendo una mínima punción
con un instrumento que no atraviesa la piel sino su capa más
superficial. Luego se espera un rato y si la persona es alérgica,
tendrá anticuerpos específicos contra ese alergeno,
con lo cual se producirá una pequeña reacción",
dijo Ludmer. "El tratamiento de la afección alérgica
depende de la localización de los síntomas. Pero
en general se hace con antihistamínicos, con medicamentos
preventivos de acción local nasal y bronquial, entre
los cuales se pueden incluir los corticoides locales, los broncodilatadores
de acción sostenida y se completa con la inmunoterapia
específica dependiendo del alergeno".
El Dr. Darío Mindlin,
médico Inmunólogo Clínico y Alergista,
concluyó: "Durante esta época, es frecuente
que se acerquen a la consulta pacientes derivados por un médico
otorrinolaringólogo que no llegan con el clásico
cuadro de congestión, molestia al despertar o agua en
la nariz, sino que simplemente 'se enferman demasiado'. A veces,
el 'autodiagnóstico' o la suposición suele ser
que con el cambio de clima, bajan las defensas. Pero el problema
en muchos casos es que la mucosa de la nariz se encuentra inflamada
y por lo tanto no puede frenar el avance de los gérmenes.
Cuando eso sucede el paciente debe recibir antibióticos
prescriptos por el especialista".
Algunas recomendaciones
- Ventile la casa y la oficina todo lo posible
- Limpie cuidadosamente y con frecuencia los ambientes en que
la persona alérgica pasa muchas horas, para disminuir
la acumulación de polvo y la proliferación de
ácaros y hongos.
- Evite las aglomeraciones en los espacios cerrados y poco ventilados,
por la expansión de las virosis respiratorias.
FUENTE: PRO-SALUD News