Eutonía.
La
eutonía, una nueva herramienta para controlar el estrés.
Esta disciplina propone el autoconocimiento como camino para
determinar los comportamientos perjudiciales y poder modificarlos.
Integrando lo físico y lo psíquico se logra una
visión completa del individuo que favorece su capacidad
de adaptación a las circunstancias.
El estrés es una condición
caracterizada por la aparición de síntomas físicos
y orgánicos que ha sido nombrada por diferentes especialistas
como "la epidemia del siglo XXI".
De acuerdo con algunos científicos, el estrés
es una respuesta del organismo ante la imposibilidad de adaptarse
física y psíquicamente a las circunstancias personales,
familiares, laborales y sociales. Por eso, desde hace años
se desarrolla la eutonía, una disciplina cuyo objetivo
es observar la estrecha relación entre diversas cuestiones
como la postura corporal, el estado emocional y la forma de
relacionarse con el entorno a fin de encontrar patrones de comportamiento
perjudiciales y poder modificarlos.
Los dolores musculares son una de las manifestaciones más
frecuentes del estrés.
La palabra eutonía expresa la idea de una tonicidad muscular
equilibrada, en adaptación constante, y ajustada al estado
emocional del individuo o a la actividad que éste realiza
en un momento determinado. "El dolor de cabeza, las tensiones
musculares y dolores gastrointestinales son ejemplos típicos
de desregulaciones que se producen a menudo en el funcionamiento
del organismo como consecuencia de factores externos que alteran
el equilibrio. Frente a esa situación, hay dos posibilidades:
trabajar en las razones de su aparición, o utilizar medicaciones
supresivas que controlen la molestia. La eutonía se desarrolla
en el primer escenario tratando de descubrir las zonas que presentan
tensiones de base o menor capacidad de adaptación a los
problemas", dijo, el Dr Alejandro Odessky, especialista
en Ortopedia y Traumatología.
Frente a situaciones que se vivencian como amenazas, la respuesta
habitual suele ser la contractura, un mecanismo defensivo de
tensión crónica que al quedar instalado como actitud
puede generar problemas en la irrigación sanguínea,
trastornos metabólicos locales y tendencia a sufrir procesos
articulares degenerativos osteoarticulares como discopatías
y hernia de disco. También se manifiesta a nivel neurovegetativo
pudiendo interferir en la vida vegetativa en cualquiera de los
sistemas; respiratorio, cardíaco o digestivo. Desde lo
anímico como la tendencia a la depresión o a la
ansiedad.
Ocupándose especialmente de los patrones habituales de
movimiento y reacción; del modo en que se distribuyen
las tensiones; del estado de las funciones neurovegetativas
y de los tejidos influidos por ellas así como también
de las reacciones de los órganos frente a las fluctuaciones
tónicas, los profesionales cultores de esta disciplina
montaron un curso de capacitación en la Escuela Argentina
de Eutonía, es seguido por profesionales de la salud,
especialistas en educación física y traumatólogos,
entre otros.
"El profesional que complementa su capacitación
con una carrera de especialista en eutonía sabrá
manejar herramientas para ayudar a una persona a conocer sus
sistemas de regulación y a manejar sus zonas musculares,
orgánicas y psicológicas. La idea es desarrollar
una visión integrada del ser humano, sin dividir en aspectos
psicofísicos para ayudar a los individuos a manejar las
situaciones de distintos niveles". En ese sentido, desde
la eutonía, se podrán registrar los matices que
presentan las diferentes situaciones o estímulos estresantes,
de largo o corto plazo, con la posibilidad de detectar las áreas
afectadas y modificar la activación de los sistemas adaptativos
como estrategia para influir en el sistema general. Al existir
un vínculo estrecho entre tensión corporal y emocional,
al equilibrar la carga, se puede experimentar un estado general
más placentero.
FUENTE: PRO-SALUD News